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martes, 10 de marzo de 2026

CARTA DE AGRADECIMIENTO

   Hoy escribo estas líneas con el corazón lleno de gratitud.

  Nuestro blog Guachinches Parranderos ha superado ya el millón ciento treinta mil visitas. Un número que, más allá de las cifras, representa algo mucho más grande: personas. Personas que leen, que sienten, que recuerdan, que comparten el amor por nuestra tierra, por sus sabores, sus historias y su forma de vivir.
 
 A todos ustedes, gracias.

  Gracias por acompañarme en este camino, por entrar en este pequeño rincón digital donde la gastronomía, la tradición y la vida cotidiana de nuestras islas se encuentran. Cada visita, cada lectura, cada momento dedicado a estas páginas ha sido parte de este viaje.
   Hoy también quiero compartir con ustedes una nueva ilusión que nace dentro del blog.
   Muy pronto estrenaremos una nueva sección titulada “Reciclando Emociones”.
   Será un espacio diferente, profundamente humano, donde el arte y la memoria caminarán de la mano.    Un lugar donde las historias de nuestra gente encontrarán voz a través de la madera reciclada y de mi trabajo como artesano en la isla de El Hierro, un lugar que tiene imán, que engancha y que ha despertado en mi algo desconocido, la creatividad y la artesanía.


  Las emociones siempre han estado presentes en toda representación artística. Los artesanos no solo crean objetos: crean sentimientos, recuerdos y mensajes que viajan desde sus manos hasta el alma de quienes contemplan sus obras.
  En la isla de El Hierro, he dado forma a un proyecto muy especial: Reciclaje de Emociones. En él siento la necesidad de compartir no solo mis propias vivencias, sino también las historias, recuerdos y experiencias de muchas personas de la isla.

  
   Para la creación de mis piezas utilizo hasta doce tipos diferentes de madera reciclada. Once proceden de la propia isla: pino, cedro, brezo, acacia, sabina, higuera, aguacatero, haya, naranjo, moral y madera de tea de pino.
  La duodécima llega desde África: la conocida madera roja del Congo, recuperada de los barcos que alcanzan el puerto de La Restinga.

   
   Cada tipo de madera aporta un color, una textura y una historia distinta. La unión de todas ellas da volumen, carácter y personalidad a las obras, que finalmente se protegen con aceite de linaza de acabado rústico, realzando las vetas naturales que el tiempo dejó escritas en cada trozo de madera.

  
   Pero lo más importante no es la madera.
   Lo que verdaderamente importa son las emociones que guarda.
  Cada pieza es un fragmento de vida reciclado. Un recuerdo transformado en arte. Una historia que vuelve a respirar.

  
  Con esta nueva sección quiero invitarles a detenerse un momento, a mirar despacio, a escuchar las historias que nacen en esta pequeña isla del Atlántico donde el mar, el viento y la memoria siguen dando forma a la vida.

  Gracias, de corazón, por caminar conmigo hasta aquí.
  Y ojalá sigamos compartiendo muchas más historias, muchas más emociones y muchos más momentos que merezcan ser recordados.

                                                   GRACIAS, GRACIAS Y GRACIAS

domingo, 25 de mayo de 2014

TIENDA ONLINE

Bienvenid@s a mi tiendita online de muñecas fofuchas ataviadas con los trajes típicos de nuestra islas y elaboradas por mi de manera artesanal. 

FOFUCHA OROTAVA
 20€....38 cm. de altura

   FOFUCHA LA PALMA
    20€......38 cm. de altura

    FOFUCHA LA GOMERA
       20€......38 cm. de altura


FOFUCHA SANTA CRUZ
   20€......38 cm. de altura



FOFUCHA EL HIERRO
    20€......38 cm. de altura



FOFUCHA PERSONALIZADA
     30€......38 cm. de altura

martes, 27 de agosto de 2013

COLABORA EN EL BLOG

Colabora en el blog


En esta nueva andadura me he propuesto convertir mi blog en una puerta abierta para todos. Más participación y opiniones será la premisa. Aunque siempre intento escribir sobre temas de importancia que afectan a nuestras costumbres y tradiciones, y con ello acercarlos más a la gente, soy consciente de que habrá muchos que se me escapan y sobre los cuales estoy convencido de que os gustaría leer.


Así que este será vuestro rincón. ¿Tienes algún tema que proponerme sobre guachinches, parrandas, recetas, artesanía, tradiciones, costumbres, en síntesis nuestra cultura. Conoces a alguna persona digna de mención que haga grandes cosas por los demás? ¿Algún guachinche secreto? ¿Algún proyecto significativo que mejore las condiciones de mucha gente? ¿Alguna receta secreta de la abuela? ¿Alguna fiesta popular? ¿Alguna parranda nueva? Me gustaría contar con toda la información que puedan ofrecer. Por supuesto valen fotos, vídeos , noticias, etc…

No se olviden que también pueden aportar sugerencias, y porqué no, críticas. Estoy comenzando y todo será aceptado de buen grado.

Cualquier material pueden enviarlo al correo: josesacra2007@gmail.com

Por supuesto serán mencionados en el blog como colaboradores, no faltará mi agradecimiento.

¡Les espero! Gracias.

lunes, 27 de febrero de 2012

"EL SILBO GOMERO"

El silbo gomero se remonta a los aborígenes canarios, primeros habitantes de la isla de La Gomera, que lo utilizaban para comunicarse a través de los barrancos.

Es una de las manisfestaciones mas representativas y tradicionales del archipiélago Canario y una tradición que nos llega de un pasado prehispánico.
Es a pesar de las transformaciones sociales y los cambios históricos un claro exponente de la cultura insular y símbolo de unión, durante siglos, entre los habitantes de la isla. 

Su principal función es la de permitir la comunicación entre personas que se encuentran a una gran distancia. Para emitir estos sonidos era necesario una gran potencia. Por lo que se requieren unos entrenamientos y conocimientos desarrollados durante siglos.
Motivado por las mejoras en la comunicación y la desaparición del pastoreo en la isla, a principios del siglo XXI, el silbo gomero corre un serio peligro de dasaparición por lo que diferentes iniciativas de diversos agentes sociales de la isla de La Gomera y de parlamentarios nacionalistas de la misma, motivan al Parlamento y al Gobierno de Canarias a elaborar una legislación concreta para salvaguardar y revitalizar el silbo gomero y declararlo como Patrimonio Etnográfico de Canarias, siendo el día 30 de septiembre de 2009 declarado por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.



"El lenguaje silbado emplea seis sonidos, dos de ellos denominados como vocales y los otros cuatro como consonantes, y se pueden expresar más de 4.000 palabras. Se identifican claramente las 4 vocales silbadas distintas del español i, e, a, o . Solo o y u se confunden mucho en silbo Gomero porque ya se confunden mucho en la forma de hablar en la Gomera. Como ocurre en otras formas silbadas de lenguajes tonales, el silbo funciona manteniendo aproximadamente la articulación del habla ordinaria, de forma que las variaciones de timbre del habla aparecen como variaciones de tono. Las vocales se indican con tonos planos".



Desde hace unos diez años, asociaciones culturales se han movilizado para que no muera por completo. En 1998, hubo una proposición de ley para que se incorporara su enseñanza en los programas escolares de las escuelas de la isla Gomera. El proyecto comenzó a aplicarse en las aulas el 10 de enero de 2000 en 17 centros escolares de la isla. La generación de los que lo aprendieron en su juventud ya son ancianos y es imprescindible que enseñen a las generaciones de hoy sus conocimientos, antes de que desaparezca por completo. Lo importante es que luego salga de las escuelas y que los habitantes vuelvan a sentir la necesidad de usarlo.



domingo, 26 de febrero de 2012

EL GOFIO

Alimento básico de los Guanches, primitivos habitantes del Archipiélago Canario, que ha permanecido a través de los siglos por sus excelentes cualidades alimenticias y que llegó a América Latina de la mano de los emigrantes canarios. Gracias a ello, hoy forma parte de la gastronomía venezolana, uruguaya y brasileña. Fue durante muchas generaciones el alimento de los pobres en épocas de hambre. Siendo en la actualidad un alimento básico para todos lo canarios. Y hasta 1994 no le fue concedida la Denominación de Origen.
Antiguamente la harina era de cebada tostada, pero en la actualidad las mas comunes son las de trigo y millo además de las mezclas de cereales como el centeno, la cebada, garbanzos, habas y cosco.

El gofio es un alimento elaborado a base de cereales tostados y molidos. 


Antiguamente se elaboraban manualmente, con la ayuda de unas piedras destinadas a esta labor, la piedra molinera. Las piedras realmente son el corazón del molino, los antiguos pobladores canarios las utilizaban sin más instrumentos que una o dos varas de madera o cuernos de cabra para hacerlas girar. La piedra que se emplea es una piedra basáltica, por su gran porosidad y dureza, y la molienda se realiza a través de la labor conjunta de dos piedras o muelas superpuestas.




A continuación se fabricaron algunos molinos de viento o de agua que facilitó la molienda. La mayoría desaparecieron con el paso del tiempo, para dejar paso al futuro con los que funcionaban por electricidad, en los que se introduce el grano en grandes molinos eléctricos, a una velocidad suficiente para que no se vean alteradas sus propiedades y textura. Todavía es posible encontrar molinos de agua antiguos, como los de La Orotava. 



El gofio hecho a mano es mas apreciado, por su mejor calidad, motivado por la menor velocidad en el molido del grano.
El gofio se caracteriza por su aroma, color, sabor y valor nutritivo.


Fases para la elaboración del Gofio:

Recolectado el cereal, el proceso es el siguiente:

  • Se selecciona y limpia el grano, cuando llegaron los conquistadores, sólo se conocía la cebada. Para a continuación incorporar el trigo, el centeno y el maíz. Actualmente, hay quien prefiere el gofio de mezcla, y los que eligen a su gusto. Y además algunos añaden legumbres tales como chicharros o garbanzos, también habas, con un sabor diferente y una textura más cremosa.
  • Seleccionado y preparado el grano, debe tostarse, utilizando para ello un tiesto o tostadora de cerámica. Mucha gente continúa utilizando este método: 
  • a) Dentro del recipiente, se coloca arena negra, y sobre ella el cereal escogido, dándole vueltas con una vara con una pelota de tela en un extremo. 
  • b) Cuando alcanza el punto óptimo, se filtra o cierne, para separar el grano de la arena que habíamos puesto anteriormente, y de las impurezas que pudieran quedar.
  • Se muele. Para ello se usaban los molinos de piedras, fabricados en dos piedras o muelas superpuestas. La parte superior posee un agujero en el centro, para introducir el grano tostado y unas muescas cerca de los bordes, a fin de meter los dedos o un palo para moverla.

Aspectos Nutricionales del Gofio:


Es un alimento sin conservantes ni colorantes que aporta un elevado contenido vitamínico. Especialmente rico en vitaminas Bl, B2, B3 y C, también en proteínas y fibras alimentarias, presenta además una gran riqueza mineral, especialmente de Hierro, Calcio, Magnesio y Zinc.
El gofio se caracteriza por ser un alimento con alto valor nutritivo, además es un alimento con bajo poder calórico (unas 365 calorías por cada 100 gr) gracias a su escaso contenido graso. El contenido lipídico del gofio, sea cual sea su origen, resulta ser superior que el de las harinas blancas. Sin embargo, hay que resaltar que de este pequeño contenido graso gran parte son grasas insaturadas, entre las que destacan algunos ácidos grasos esenciales. Los ácidos grasos esenciales son ácidos grasos poliinsaturados que no pueden ser sintetizados por el organismo humano y que se caracterizan por un papel protector de enfermedades cardiovasculares.
En cuanto a los hidratos de carbono, el almidón es el hidrato de carbono más importante de todos los cereales. En el gofio, fructosa, glucosa, maltosa y lactosa monohidratada se encuentran en concentraciones inferiores al 0,5%. La sacarosa, por el contrario, alcanza valores del 1 %.



Formas de consumo del Gofio:



Buen compañero de carnes, pescados, pucheros canarios, quesos, potajes, leche y plátanos. Su mayor consumo es amasado, con caldos de pescado o sopas, azúcar o sal, según el sabor deseado y hasta puede añadirse miel, almendras picadas y queso. La masa o pella en forma de cilindro se corta con cuchillo y es un magnífico acompañante del mojo. 
Otra manera muy popular de consumirlo es la cabrilla, que consiste en gofio amasado con caldo acompañado de gajos de cebolla cruda, mucho mejor si es de la variedad guayonge, cebolla dulce y con un característico rojo púrpura. El gofio también se emplea en la elaboración de turrones, helados, mousses, galletas y bizcochos.



miércoles, 15 de febrero de 2012

EL TIMPLE

Sin ningún género de dudas el timple es el instrumento musical más representativo de nuestras islas. Pero, ¿qué sabemos de su historia y sus orígenes? Se lee en la prensa local opiniones de personajes vinculados al timple: que si fue su inventor un antiguo constructor de guitarras de Lanzarote, que si lo ideó cierto catalán que recaló por las Islas hace doscientos años, etc. ¿Hay algo de cierto en todo esto? Hace tiempo, en efecto, oímos decir a un señor de San Nicolás de Tolentino que antiguamente se conocía el timple en la Aldea como «guitarrillo majorero».

MI TIMPLE
Estas tradiciones nos indican que, de alguna manera, Lanzarote y Fuerteventura han tenido algo que ver con la personalidad instrumental del timple. Este es un dato importante a tener en cuenta. Pero, profundizando en la investigación, no tenemos más remedio que rechazar la creencia de que se haya inventado completamente en Canarias. Veamos por qué.
En primer lugar, sabemos de seguro que los antiguos canarios no tenían instrumentos de cuerdas, puesto que, por un lado, no hay noticias ni restos de ellos, y por otro, el poeta tinerfeño Viana, en 1604, publicó que, efectivamente, los guanches desconocían este tipo de artefactos musicales. Hay que pensar, por lo tanto, en que fueron los habitantes hispanizados del Archipiélago quienes idearon el timple. Pero, ¿lo inventaron o lo copiaron?
Si examinamos el panorama de instrumentos musicales populares de la Península Ibérica, vemos que son numerosas las provincias que utilizan guitarrillos equivalentes a nuestro timple. Cierto que nuestro ejemplar tiene una forma diferente; pero en tamaño y afinación hay varios instrumentos similares desde la costa portuguesa a la levantina. La primera conclusión, por lo tanto, es que a nuestro timple hay que considerarlo como una variante más dentro de la amplia gama de guitarrillos ibéricos, incluyendo los que existen en Iberoamérica como consecuencia de la expansión hispano-portuguesa. No olvidemos que en Venezuela, Puerto Rico, Colombia, etc., hay ejemplares no sólo parecidos al nuestro, sino que además son conocidos con el nombre de «tiple», sin m. Ello se debe a que, de hecho, estos guitarrillos, al ser más agudos, están considerados como los instrumentos sopranos o tiples dentro de la familia de las guitarras.
El nombre «tiple» está vinculado a ellos desde muy antiguo. En 1752 publicó en Madrid don Pablo Minguet un método para aprender a tocar «la guitarra, el tiple y la vandola», además de otros instrumentos. Este método, tan curioso como raro, es el primero que se conoce en su género, y en él vemos que ese tiple antiguo y el moderno timple canario tienen las mismas cuerdas, la misma afinación y la misma manera de tocarse, tanto punteado como rasgueado. Pero volviendo a nuestra historia, tenemos que decir que sólo en la segunda mitad del siglo pasado, hace apenas cien años, aparecen documentos describiendo fiestas populares en Las Palmas donde se habla ya de nuestro instrumento como de cosa propia, aunque llamándole tiple y no timple. Se ve que la m es una adición canaria probablemente muy reciente.
Lo que verdaderamente diferencia a nuestro timple de los demás guitarrillos españoles y portugueses es su caja de resonancia estrecha, alargada y abombada por debajo. Esto sí que no hemos logrado encontrarlo en la Península, aunque sí en el ámbito hispano-americano, donde seguramente la importante emigración canaria ha impuesto la manera nuestra de construir ciertos guitarrillos tiples. Esta forma tan peculiar de caja resonadora, ¿se trata de un invento canario? ¿Será un producto del ingenio de aquellos constructores de Fuerteventura o Lanzarote a los que la tradición popular evoca?
No debemos desestimar el dato histórico aportado por nuestro diligente cronista Néstor Álamo, quien asegura haber leído en un viejo cuaderno de apuntes del antiguo ejecutante de timples lanzaroteño Jeremías Dumpiérrez que la caja abombada del timple fue invento de un tal Alpañe, carpintero catalán que ejerció su oficio en Las Palmas a fines del siglo XVIII. Este interesante dato, desde luego, está pendiente de más precisas comprobaciones paralelas al manuscrito de Dumpiérrez. Pero que se hable allí de «invención» podría considerarse aventurado, pues podemos demostrar que la caja abombada del timple ya estaba inventada desde mucho antes... fuera de Canarias. Detengámonos en ello para dejar en el aire las posibles vías de penetración, sin descartar el dato de que el tal Alpañe haya podido ser una de ellas.
En primer lugar, hemos de olvidarnos de lo que ahora existe en la Península y remontarnos a lo que ya existía siglos atrás.

MI TIMPLE

Se sabe que en tiempos pasados hubo en Canarias muchos esclavos traídos de la costa de África. A mediados del siglo XVI había en Fuerteventura y Lanzarote más moriscos que españoles. Varias veces fueron esas islas arrasadas por la piratería berberisca y repobladas con profusión de africanos capturados en la costa atlántica. Nos preguntamos ahora si la construcción canaria del clásico guitarrillo tiple español con una caja resonadora inspirada en la de aquellas guitarras morunas, precisamente como novedad vinculada a Lanzarote y Fuerteventura (según evocan nuestras tradiciones), no será una consecuencia de la huella africana que debió quedar en las islas más orientales de nuestro Archipiélago.
Estas alternativas sólo van referidas, como queda expresado, a la introducción de la actual forma del timple en el Archipiélago, pero sin excluir la existencia en Canarias de guitarrillos tiples con otras formas en épocas muy anteriores a aquella, por ejemplo, en que se dice que llegó el misterioso catalán Alpañe. En este sentido hay que consignar que en las islas orientales existen dos variantes de afinación, tocantes a la tercera cuerda, y que en Tenerife se elimina la quinta, dejándole al instrumento sólo cuatro cuerdas. 
Sea como fuere, lo cierto es que nuestro timple cumplido y de fondo jorobado, el «camellillo», como familiarmente se le llama, ha cobrado en las Islas una personalidad propia y, por su gran aceptación colectiva, casi forma parte ya de la idiosincrasia insular.


Lothar Siemens Hernández.
La música en Canarias (SÍNTESIS DE LA MÚSICA POPULAR Y CULTA DESDE LA ÉPOCA ABORIGEN HASTA NUESTROS DÍAS) Segunda edición. 1977.
                                                                     PARTES DEL TIMPLE 

La Pala:
Es la parte del timple donde se encuentra colocado el clavijero, donde se insertan las cuerdas, la función de las clavijas es ejercer fuerza para tensar las cuerdas y así afinarlo. El clavijero es mecánico, pero también se ven clavijeros menos elaborados, incluso antiguamente las clavijas estaban hechas de madera o de hueso, eran una joya, pero para afinar poco útiles.

El Mástil o Brazo:
Es la parte del timple donde colocaremos la mano que irá pulsando las cuerdas en el diapasón (el cual es parte del mástil). El mástil debe ser lo más plano posible para facilitar la ejecución, evitar los timples de brazo muy redondeado ya que hará más complicada la ejecución en medida que se vaya avanzando en conocimientos técnicos del instrumento. El brazo debe estar hecho de una madera suave y maleable, que permita al artesano tallarlo de manera sencilla. Las maderas a utilizarse podrían ser el cedro de honduras o incluso el sapelli. 

El Diapasón:
Es un trozo de madera que se encuentra colocado sobre el mástil del Timple y contiene unas barritas de metal (Alpaca) a las que llamamos trastes, que es donde se pulsan las cuerdas para dar las notas con los dedos de la mano. Generalmente está hecho de ébano o palissandro (palo santo de indias), sin embargo puede usarse cualquier madera rígida que sea resistente al desgaste por la acción continua de los dedos y el sudor, como bien podría ser el nazareno o el algarrobo. 

La Tapa:
Está hecha de una madera blanda que permite mejor la vibración para que el sonido pueda ser más intenso y proyectado. En la tapa se encuentra la boca, que es un orificio por el cual sale el sonido al rasguear o puntear las cuerdas, y la misma suele estar adornada por una roseta, un detalle de marquetería. También encontramos el puente que es donde se amarran las cuerdas y que por cierto le da vibración a la tapa cuando tocamos estas. También tenemos el golpeador, que es una madera rígida que bien puede estar integrada a la tapa o en relieve, y permite proteger la tapa de daños por la acción de la mano y las uñas que rasguean. Antiguamente, y aun suele verse con mucha regularidad, los timples estaban protegidos por un golpeador hecho de nácar, en la actualidad los timples de concierto usan palissandro, ébano o otra madera rígida. 

Los Aros y Fondo:
Los Aros son los laterales del timple y el fondo es la parte posterior del mismo, la cual tiene una curvatura denominada "joroba”. Los aros y el fondo no hacen más que brindar sonoridad al instrumento. Está bastante extendido que para el fondo, al contrario que en la tapa, debe usarse una madera rígida. En canarias se solían hacer timples de moral, ahora se utiliza el nogal canario, el naranjero o el palo santo de indias; sin embargo, dependerá del artesano atreverse a usar otras maderas. La mayoría de los timples de concierto hoy están hechos de palo santo de indias, también es muy preciado el sonido otorgado por el arce (madera blanca rayada) aunque ésta última es una madera sumamente costosa. la madera que se usará para el fondo y aros dependerá del gusto del intérprete y de la mano del luthier.

MI TIMPLE Y YO

LA VENDIMIA EN TENERIFE

La privilegiada situación geográfica de la isla de Tenerife, su clima subtropical y el efecto benefactor de los vientos alisios que suavizan sus estaciones, la convierte en un lugar excepcionalmente apropiado para el cultivo de la Vid.

La tradición vitivinícola en la isla, data del siglo XVI y tiene su origen en las cepas traídas por españoles y portugueses. Durante los siglos XVI, XVII y XVIII, gran cantidad de vinos tinerfeños de reconocida calidad, fueron exportados hacia Europa y América.
Para los tinerfeños el vino es mucho más que un producto agrícola ó comercial y para un gran sector de su población, el vino es una parte importante de su patrimonio y la cultura enológica, esta muy arraigada en la mayoría de los festejos de tradición popular. 


En el año 2011 en Tenerife se ha obtenido la cosecha de uva mas corta de la década. El Cabildo confirma un descenso de la cantidad de uva vendimiada en la isla este año con respecto a la media de los últimos 10 años. En términos generales, la campaña de 2011 ha estado condicionada negativamente por aspectos como la brotación baja e irregular de los racimos en la parada invernal, el retraso en la maduración del fruto, la aparición de enfermedades y la elevada humedad. Estos factores han sido similares a los del año pasado, pero en esta campaña se han mostrado de forma más virulenta, por lo que la merma de la cantidad de uva se sitúa en torno al 50 por ciento.


El número de solicitudes de análisis recibidas en el Laboratorio Insular de Vinos del Cabildo descienden un 40 por por ciento en los meses de agosto y septiembre en relación con años anteriores, con lo que estos datos parecen refrendar las previsiones. No obstante, la vendimia viene claramente diferenciada según la zona de la Isla que se trate. En el Norte se observa un retraso de unas dos semanas provocado por las condiciones descritas anteriormente, especialmente en la comarca de Tacoronte-Acentejo, una circunstancia que no ha sido destacable en la vertiente sur.

Esta coyuntura hace más difícil el análisis cuantitativo de los datos parciales en relación con los kilos de uva recogidos hasta la fecha y compararlos con los de años anteriores. No obstante, si se estudian las vendimias más avanzadas –las de las comarcas del sur de la isla– se constata que las mermas pueden ser menores de lo previsto.

Este pronóstico invita a moderar en cierto modo el pesimismo del sector, máxime cuando se compara lo sucedido en la campaña pasada cuando las previsiones insulares previas a la vendimia –mermas en torno al 40 por ciento– se quedaron finalmente en un descenso de un 15,2 por ciento en relación a 2009.

La Denominación de Orígen Tacoronte-Acentejo comenzó el cuatro de agosto su vendimia con fecha de finalización el cuatro de noviembre. Su producción alcanzó 748.671 kilos totales tras su último parte de cosecha, con 76.887 de uva blanca y 671.783 de uva tinta.

La Denominación de Origen Ycoden Daute Isora ha recogido un total de 677.193 kilos de uva, de los que 216.398 corresponden a uva negra y 460.794 kilos de uva blanca con fecha de finalización el pasado nueve de noviembre.

Por su parte, la Denominación de Origen Valle de la Orotava, acoge 557.947 kilos totales en las quince bodegas que alberga este consejo con una notable calidad de todas sus variedades.

En cuanto al Valle de Güímar, su total de kilos alcanza 472.029, de los que 387.256 corresponden a uva blanca y 84.772 a uva negra con diecinueve variedades en sus bodegas.

El Consejo Regulador para la Denominación de Origen de Abona, el más reciente de los que componen el marco vitivinícola de las islas Canarias, ha obtenido a la finalización de su vendimia 1.220.282 kilos totales, de los que 741.014 pertenecen a la uva blanca con ocho variedades distintas, y 479.268 corresponden a la uva tinta, que aglutina a once variedades.


GUACHINCHE PAL ARRASTRE









DIRECCION:
Carretera San Antonio, 86, 38379 La Matanza de Acentejo

CERRADO LOS LUNES

TELEFONOS: 922 577 972 / 625 065 424


viernes, 9 de diciembre de 2011

ARTESANIA: EL BARRO

Probablemente la artesanía más popular en Canarias sea la del barro, y si algo podría favorecer su desaparición es la falta de uso de los recipientes tradicionales en la cocina. Esta actividad , practicamente doméstica, era realizada por las mujeres hasta mediados del siglo XX, ayudadas por los hombres en las tareas de recogida del barro y horneado de las piezas. Este tipo de artesanía se realizaba en Canarias siempre sin torno, concretamente por el proceso de urdido (a base de los denominados churros), una técnica usada habitualmente en el Norte de África entre los bereberes y única en Europa, sobre una base de piedra o madera, normalmente sentadas en el suelo, de rodillas o de pie como se hace en Tenerife, hacen un hueco en un trozo de barro y le van dando forma hasta conseguir el fondo para a continuación agregarle churros de barro cilíndricos para construir la pared, alisándose con un callado y rematando el borde, se le colocan a continuación las asas y una vez seco se quita el barro que sobra, después se va alisando con un callao poroso y con uno fino, se deja orear y se le da almagre finalizando la pieza con el alisado, para lo que se utiliza un callao fino.


Los centros de producción mas importantes localizados en Tenerife fueron los de Candelaria, San Miguel, San Andrés, La Victoria, La Guancha y Arico. A día de hoy la alfarería popular canaria es casi una reliquia, aunque se pueden contemplar en diferentes ferias de las Islas la belleza de las tallas, (ollas para guisar, tostadores de castañas, escurridores, braseros y recipientes de todo tipo). El barro de Tenerife es de origen volcánico y pertenece a una arcilla llamada betonita, de gran plasticidad. Es necesario la mezcla con arena y barro flojo para que las piezas no se puedan resquebrajar en la cocción. Normalmente iban al barranco a por la arena y lo llevaban hasta la casa, mojándolo y poniéndolo al sol, se le quitaban las piedras majándolo con un mazo de madera y se ponía en un cubo en remojo con agua hasta que el barro se encontraba esponjoso, que era cuando se amasaba o se pisaba con la arena para a continuación finalizar haciendo las pellas de barro, a partir de este tratamiento el barro estaba totalmente preparado para ser utilizado.


A pesar que la artesanía del barro es de las mas estudiadas en el archipiélago, todavía no es posible conocer como se realizó el pase de cerámica prehispánica a cerámica popular. En Canarias excepto en La Palma y Lanzarote se utilizaba el horno, de una sola cámara, desde los tiempos de la conquista. En la base del horno, que se hacía con lascas de piedra volcánica, se colocaban todas las piezas con la boca hacia el exterior, entongadas sobre una cama de leña, se le echaba leña de sarmiento, brezo o restos de poda hasta que se ponían los recipientes al rojo vivo, luego se dejaba enfriar las piezas hasta el día siguiente tapando el orificio y ya se concluía la obra de artesanía. Sin ningún género de dudas son los nuevos materiales de utensilios de cocina y las exigencias del turismo que llegó al archipiélago a mediados del siglo XX, que se pasó al uso de nuevos materiales, con precios más competitivos, lo que propició que el arte tradicional de nuestra artesanía fuese cayendo en desuso e impidiendo la continuidad de este oficio.


 Es curioso contemplar la diferencia tan enorme entre los diseños de las vasijas prehispánicas de las Islas, no obstante todas tenían en común la armonía y la belleza de sus formas. Estas vasijas utilizadas originalmente para el uso doméstico se destinaban, además,  como obras de arte funerario y ceremonial.


Según la opinión de muchos antiguos artesanos canarios, las piezas tradicionales canarias no deben hacerse jamás con un torno. Máximo natural de la Victoria de Acentejo es de los que a pesar de que quiere ganarse la vida con su oficio, dedica mucho de su tiempo, esfuerzo y creatividad, a idear formas nuevas,  olvidándose de formas comerciales, ampliando su muestrario de piezas a un mundo más creativo y moderno, respetando las técnicas tradicionales de elaboración del barro y de las piezas,  fabricadas de manera artesanal.


Pese a la difícil situación comercial y económica que  atraviesa nuestra Sociedad,  Máximo es una persona entusiasta, siempre  animoso,  motivado principalmente por el gran amor que siente por su oficio.  Todo artesano espera que en algún momento sea reconocido su trabajo, pues éstos luchan porque no sea sólo un objeto de culto o decoración sino que además sean piezas realmente útiles.

 

Esta es la posición  en la que Máximo realiza su trabajo, de pie, sin torno, colocando los churros de barro y trabajando, con sus rudas pero sensibles manos, dándole la forma y belleza a la pieza que está elaborando, sin perder nunca la sonrisa y el entusiasmo.


Este es el resultado final de muchos días, semanas y meses de trabajo en el diseño, pruebas, elaboración y ejecución de la obra.


Nuestra lucha canaria, deporte vernáculo,  es otro de los motivos que Máximo ha plasmado en su obra y que define muy bien su personalidad: noble, luchador, sacrificado y entregado a su trabajo.