lunes, 23 de febrero de 2026

PELICULA "LA LUCHA"

    Hay obras que no se tallan: se despiertan.

  Esta pieza nació así, como nacen las cosas que tienen alma. La concebí para el protagonista de La Lucha, nuestro paisano Tomasín Padrón, que en la pantalla no interpreta un papel, sino que se interpreta a sí mismo: hombre, luchador, herreño.
   La he unido a mi colección Reciclando Emociones y la he llamado también La Lucha, porque no podía llamarse de otra manera. Está realizada con cuatro maderas distintas, todas recicladas en El Hierro, como si la propia isla hubiera querido ofrecer sus fragmentos para contar esta historia.


   La base es de sabina. Firme, resistente, moldeada por el viento y el tiempo. Simboliza el terrero, ese círculo sagrado donde dos cuerpos se miden pero, en realidad, se respetan. La sabina no solo sostiene la pieza: sostiene la memoria.
   El soporte es de cedro, atravesado y cosido con hilo de cuero. Esa costura visible no pretende ocultarse; al contrario, habla de heridas que no se esconden, de esfuerzos que dejan marca. Porque la lucha, la del terrero y la de la vida, siempre implica romperse un poco y volver a unirse con más fuerza.
En uno de sus laterales superiores descansa una bobina de celuloide tallada con madera de uno de los cayucos que llegó al Puerto de La Restinga. Esa madera cruzó el mar cargada de historias, de miedo y de esperanza. Convertida ahora en carrete de 16 mm, simboliza la película, el viaje de las imágenes, pero también el viaje humano. La lucha no entiende de fronteras; el cine tampoco. Ambos son puentes.
Y en el centro, los dos bregadores. Uno tallado en moral, el otro en cedro. Se entrelazan en plena brega, tensión contenida, equilibrio exacto. Pero si se observa desde dentro, en el vacío que forman sus cuerpos unidos, late un corazón. No es un adorno. Es la verdad, sin corazón no hay lucha, no hay cine, no hay identidad.


   El día 22 de febrero del presente año y durante la presentación en la Sala de Congresos y Auditorio de La Peña, en El Hierro, comprendí que la pieza ya no me pertenecía. Porque lo que allí se vivió fue más que una proyección de La Lucha, dirigida por José Alayón. Fue emoción compartida, orgullo colectivo, identidad pronunciada en voz alta.



   Por vez primera en la historia de la isla, se proyectaba en casa una película que está en los cines. Pero no estábamos viendo solo una historia en pantalla. Estábamos viendo la vida de un herreño que, aunque continúa su trayectoria en Fuerteventura, lleva El Hierro tatuado en la manera de caminar, de caer y de levantarse y físicamente en su muslo izquierdo.


   Como artesano, fue un honor reconocer la labor de Tomasín en este film. Como casi herreño, fue un privilegio sentir que nuestra cultura respiraba en cada plano.


   La película, emocionando ya en festivales internacionales de Europa y América, suma además la fuerza ancestral del “Baile del Vivo” de Valentina la de Sabinosa, una voz que es raíz y viento al mismo tiempo. Que esa pieza haya sido reconocida en los Premios César no es solo un logro artístico: es la confirmación de que lo auténtico no necesita disfraz para cruzar fronteras.
   Por eso esta obra está hecha de madera reciclada. Porque nuestra cultura también es reciclaje: de memoria en presente, de sacrificio en ejemplo, de tradición en futuro.


Seguiré apostando por mostrar al mundo lo que somos.
Porque nuestra lucha canaria no es solo deporte.
Es memoria.
Es cultura.
Es herencia.
Es El Hierro.





6 comentarios:

  1. Me encanta, siempre
    consigues transmitir sentimientos que se hacen tangibles desde la escritura y sobre todo desde tus obras. Enhorabuena!

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  2. Me encantaría conocer su opinión sobre esta entrada y sobre el blog. Muchas gracias.

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  3. Hola, te he escrito y no veo mi comentario

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  4. Enhorabuena por tu gran trabajo!

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  5. Siempre con la cultura, costumbres y ahora con el cine aportando tus creaciones artesanales💪🏻👏👏👏

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  6. Como siempre, tu capacidad de creatividad es inmensa!

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